Es necesario que existan personas que saben más con
respecto a los que saben menos. En este caso, como futuros maestros, tanto mis
compañeros como yo, estamos aprendiendo como enseñar a los más pequeños. Es de
gran importancia el proceso de desarrollo en la etapa de 0 a 6 años, y por ello
quisiera ser maestra, para enseñar, para ayudar a ser, ayudar a aprender… y
seguir aprendiendo con todo ello.
Que acabemos los estudios y por fin tengamos un
título, no quiere decir que seamos buenos maestros, ser maestros requiere una
dedicación constante. Trabajando con niños aprenderemos cosas nuevas a diario, iremos
creciendo con la práctica y por eso me atrae mucho esta profesión, por el hecho
de estar formándonos cada día.
Me parece una buena profesión, ya que en la sociedad
en la que vivimos, deberían cambiar muchos aspectos. Hace falta una buena
educación para que los pequeños que pronto entrarán y formarán parte de esta
sociedad cambien muchas cosas. Es muy grande la diferencia de pensamientos y de
derechos que hay en las diferentes partes del mundo. Y creo, que si sabemos
educar, podremos llegar a conseguir la igualdad en la educación para todos, ya
que todo el mundo tiene derecho a una buena educación.
He trabajado con niños, y pienso que es una
profesión muy enriquecedora. En ocasiones puede ser una locura, pero todo está
en tener un poco de paciencia. Como todo, también puedes llevarte desilusiones,
pero trabajar con niños es verdaderamente precioso. Al igual que tú les ayudas,
ellos te ayudan a ti sacándote sonrisas y queriéndote.
Tengo buen recuerdo de mi infancia y de mis profesores. Creo que a todo el mundo le
gustaría volver a esos años, volver a ser un niño… y que mejor manera que
compartirlo con estos pequeños. Es una buena forma de recordar todos tus pasos
y de agradecer, por decirlo de alguna manera, todo el trabajo.
La mayoría de la gente lo ve como una profesión
alegre y sin complicaciones. Pero en realidad es mucho más que eso, requiere un
gran esfuerzo y mucha paciencia.
Una de las últimas cosas por las que me gustaría ser
una buena maestra, es para dejar mi huella en cada niño. Saber enseñarles, ver
que aprenden lo que quieres trasmitirles,
que muchos de ellos te recuerden, saber que les has sido de gran ayuda…
esa satisfacción hace que te guste tu trabajo.

Me ha gustado mucho tu reflexión hecha sobre el por qué ser maestra. Solo con leerlo transmite tus ganas e ilusión por ser una buena docente.
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