Esta es mi historia. Nací un 20 de Junio de 1991 en
San Sebastián. Mis padres eran jóvenes, yo fui la segunda, ya que tengo una
hermana mayor que yo. Nos llevamos cinco años, y siempre nos hemos llevado
estupendamente. De pequeña mi hermana estaba muy pendiente de mí, y en todas
nuestras fotos y vídeos se nos ve muy unidas. Como todos los hermanos, hemos
tenido nuestros malentendidos y nos hemos enfadado por tonterías, pero pronto
volvíamos a estar juntas como si nada hubiera pasado.
Por lo que me han contado en casa he sido una niña
bastante buena, comía muy bien, no daba mucha guerra, y siempre estaba
riéndome. Me gustaba mucho estar acompañada, aunque a veces jugaba sola y me
imaginaba las cosas, ya que en vez de
jugar con mis juguetes me lo imaginaba todo.
De pequeñita me cuidaba mi madre y no fui a ninguna guardería.
Cuando mi madre comenzó a trabajar, era mi abuela quien se hacía cargo de mí.
Más tarde comencé a ir al parvulario. Por lo poco que recuerdo y lo que me han
contado me gustaba mucho ir al parvulario, iba contenta y tenía muchos amigos.
Una anécdota de esta etapa, es que tenía un buen amigo con el que me quería
casar desde bien pequeña, y le repetía a mi madre mil veces que me tenía que
dejar su traje de novia para poder casarnos. A todo el mundo le hacía mucha
gracia que lo dijese tan convencida.
Tengo muy buen recuerdo del parvulario. Buenos
amigos, con los que sigo manteniendo relación, ya que hemos seguido los mismos
pasos yendo al mismo colegio e instituto. Buenas profesoras, recuerdo sobre
todo a dos de ellas, Rosa y Manoli. Aún sigo manteniendo algo de relación con
ellas, ya que el parvulario está cerca de mi casa, y cuando las veo siempre nos
paramos a hablar. Eran muy buenas y todos las queríamos muchísimo. Con Rosa
hacíamos pequeñas excursiones por el parvulario, íbamos a la huerta, y solíamos
sembrar y recoger de todo, me acuerdo mucho de las fresas, era lo que más me
gustaba. Con Manoli también lo pasábamos muy bien, en sus ratos solíamos
sentarnos todos en círculo y cantábamos canciones mientras ella tocaba la
guitarra. Nos llamaba mucho la atención el sonido de la guitarra y nos
quedábamos todos embobados. Además, ese momento lo aprovechábamos para comer
fruta, y en el centro del círculo teníamos cada día una fruta diferente cortada
en rodajas.
Durante la semana, cada día uno de nosotros llevaba una
caja de leche y un paquete de galletas. A la hora del almuerzo nos sentábamos todos
juntos y bebíamos un poquito de leche en vasos de plástico y comíamos alguna
galleta. Era algo que me gustaba mucho.
Por otra parte, en San Sebastián celebramos
bastantes fiestas, y nos disfrazamos en un montón de ocasiones. Estaban la
tamborrada, caldereros, carnavales, en navidad de caseros, fin de curso… La
verdad es que anima mucho este tipo de cosas, y allí es muy común tener tantas
fiestas para celebrar. Nos disfrazábamos, cantábamos, bailábamos o tocábamos el
tambor y hasta sartenes. El que más me gustaba sin duda era caldereros, creo
que lo relacionaba con que mi padre es calderero-soldador, y de pequeña pensaba
que era lo mismo.
En cuanto a mi familia la recuerdo muy unida,
siempre teníamos muchas comidas, encuentros o celebraciones, donde nos
reuníamos y pasábamos buenos ratos. A mí me encantaba juntarme con mis primos y
pasarnos horas y horas jugando. Solíamos reunirnos en casa de mis abuelos. La
casa no era muy grande, pero nos organizábamos de cualquier forma.
Parte de mi familia está en Burgos, y por ello
solíamos venir muy a menudo. Mis abuelos vivían en un pueblo muy cerquita de la
ciudad, y me encantaba venir sobre todo a veranear. En el pueblo tenía mucha
libertad, muchos amigos, siempre estábamos en la calle… en una plaza delante de
mi casa, con la piscina pequeña, los triciclos y muchos juguetes. Veníamos
durante todas las vacaciones y puentes, siempre que podíamos, y recuerdo los
viajes en coche, siempre alegres cantando canciones con mi hermana. Desde
pequeña me ha gustado mucho venir a Burgos, y tengo mis mejores amigos aquí.
Además me gustaba y me gusta mucho vivir en un pueblo.
Parte del verano también lo pasaba en San Sebastián.
Mi hermana se quedaba en Burgos todo el verano, pero como yo era más pequeña
estaba con mis padres el mes de Julio y en Agosto íbamos al pueblo. En San
Sebastián también lo pasaba muy bien y me gustaba mucho ir a la playa. Entre
semana todos los días iba con mi madre a su trabajo, ya que le permitían
tenerme con ella, y al salir los días que hacía bueno, nos íbamos a comer a la
playa. Me encantaba bañarme, jugar con la arena y buscar cangrejos. Además cada
día tenía una amiga nueva.
De pequeña me encantaban los animales, y me siguen
gustando muchísimo. Pero antes lo que me gustaban mucho eran los bichos y los
insectos, sobre todo las arañas y las serpientes. Tenía un montón de juguetes
de plástico, arañas, saltamontes, lagartijas… todo tipo de animales. Me acuerdo
cuando estaba con mis amigos, cada vez que veían un bichito o una araña, me
llamaban corriendo para cogerlos y mi madre siempre me echaba la bronca y me
decía que ya tenía los de juguete. Otra anécdota que tengo, es que cuando mi
tía venía a pasar unos días a San Sebastián, le llenaba la cama entera con
todos mis bichos de juguete, y ella se “asustaba” muchísimo.
En resumen, recuerdo una bonita infancia. Feliz, con
todo lo necesario para serlo, tan inocente… Sin dudarlo volvería a esos años en
los que nada te preocupa, donde todo se arregla fácilmente y donde existe la magia.
Hola! Me ha gustado mucho esta entrada en la que has explicado tu infancia.
ResponderEliminarEl blog tiene un diseño que me agrada y que me parece original y diferente.